martes, 17 de noviembre de 2009

45:33 REMIXES - LCD SOUNDSYSTEM (2009)

Este 2009 nos encuentra viendo a James Murphy como el mismísimo Rey Midas: todo lo que toca, se convierte en oro. ¿Qué pasó? Nada fuera de lo común en el mundo de la música. A fuego lento, fuimos testigos de cómo los LCD Soundsystem y DFA Records se encargaban de meter dentro del crisol sonoro tantos ingredientes como artistas conocemos.

Así, revalorizaron el uso del cencerro junto con The Rapture y se colaron como los nuevos mesías de esta loca vanguardia musical que nació por 2004. Más cerca en el tiempo se sacaron la lotería cuando las grandes cabezas de la empresa deportiva Nike les pidieron material para su tienda de iTunes. El resultado se llamó 45:33: Nike Original Run y parece que tuvo tanto éxito que ahora salieron los remixes de dicho trabajo.

45:33 Remixes también podría llamarse Variaciones sobre...Como si de plástica se tratara, Murphy mezcla en la paleta de colores una y otra vez y va logrando no sólo distintas tonalidades, sino también texturas. El juego consiste en ver ahora para qué está la música de LCD Soundsystem. Se aceptan opiniones: ¿para bailar? ¿para caminar? ¿para armonizar al mejor estilo chill out un bar bien cuidado?

LCD Soundsystem está para todo eso y mucho más, parece decirnos este álbum, que mecha los beats característicos de los neoyorquinos con algunos aderezos de la música disco y el rock de principios de los 2000. Puede que muchos alarguen lengua diciendo que es una vuelta de tuerca, pero por el momento el género no se agota.

La reinvención de la que hablamos se da de manera original y, aún cayendo en lugares comunes, la máquina funciona. Desde nuestro lugar, nos quedamos con dos de los remixes: la amena “4533 (Runaway Remix)” y eso que amaga ser la música del futuro, encapsulada en “4533 (Padded Cell Remix)”.

A esta altura, está de más buscar comparaciones; ni los LCD Soundsystem son los P.I.L. de ahora, ni James Murphy es el Brian Eno del nuevo milenio. Lo que sí es cierto es que si hay algo que puede marchar sin freno de cara a los años posteriores es esto. Bienvenidos al mundo de Los Supersónicos.


Para bajar 45:33 Remixes, de 2009:

http://rapidshare.com/files/288612718/LCD_Soundsystem_-_45-33__Remixes_-2009-ATRium.zip

sábado, 14 de noviembre de 2009

BATEA YA. HOY: LAS CANCIONES QUE SE ME CANTAN - ALFONSO BARBIERI (2009)

En su MySpace dice que “vivió en Brasil, Italia y España así como en varias provincias Argentinas: Salta, Jujuy, Corrientes, Chaco y Entre Ríos”. Se llama Alfonso Barbieri y es el gran nuevo hallazgo en lo que respecta a solistas de tierradentro, siempre intimistas y sorprendentes.

Nos tomamos el tiempo de revisar un poco en el Currículum de Alfonso y encontramos que, además de ser músico, se dedica a las artes plásticas. Desde 1989 hasta la fecha, ha realizado varias exposiciones con nombres que causan simpatía, como “Huid Mortales” u “Humores Orgánicos”. Y también tuvo sus encontronazos con algunos sectores religiosos, cual León Ferrari.

Sin embargo, lo que interesa aquí es la música y hacia allí nos dirigimos; en 2001, Alfonso Barbieri –junto a Sol Pereyra y Mara Santucho- da luz a ese proyecto cordobés conocido por unos pocos llamado Los Cocineros, banda con la que compartió escenario antes de encarar su carrera solista.

Después de lanzar su primer trabajo, “Banda de sonido original de una película que nunca se filmó” (2002), Alfonso regresa con “Las canciones que se me cantan”. En esta segunda entrega, aparece el músico solista en su totalidad, incluyendo las canciones despojadas del estilo de Jorge Serrano (“Revolcado”) y los sonidos de la especialidad de la casa, el acordeón (“Instituciones”). Sin embargo, el ex – Cocineros no se priva de nada y juega incluso con las guitarras y los ruidos electrónicos (“¿Por qué?”).

Entre tanta variedad, hay que destacar la joya del álbum: “Dos hermanas” es una versión sencilla y eficaz del clásico de The Kinks, aparecido en “Something Else” (1967) que sintetiza perfecto la búsqueda del otrora artista plástico.

Como detalle final, en “Las canciones que se me cantan”, de este 2009, Barbieri cuenta con la colaboración de otros compañeros de aventuras en el género. Vemos nombres como el de Lisandro Aristimuño, Pablo Dacal, Kevin Johansen o Palo Pandolfo. Todos ellos ideales para la sintonía de este artista que, en cierta forma, renace a partir de este disco.

Queda hecha entonces la recomendación, para todos los que gusten de la música de artistas solitarios que andan experimentando con sonidos diversos. Variedad y libre albedrío sonoro, allá vamos.

Billetera: de 25 a 30 pesos argentinos

Localización: Disquerías especializadas. Bateas de Solistas.

Cerca de: Manuel Onis, Chiodi, Diosque, Jorge Serrano, Palo Pandolfo, Pablo Dacal, Gabo Ferro, Ray Davies

domingo, 8 de noviembre de 2009

STATION TO STATION. HOY: TERRY HALL Y FUN BOY THREE

Station to Station: paradas selectas de determinado artista en lugares distintos, diferentes de los que solía visitar. No hacen falta muchas más palabras para entender por dónde va la cosa. Así como el mismísimo David Bowie viajó al espacio exterior, también pudo llegar a la electrónica más salvaje en Earthling (1997). O fíjense sino a Damon Albarn, que después de las aventuras en clave Brit Pop se limitó a estudiar con precisión a la World Music, tan bien conocida por tipos como Peter Gabriel o David Byrne.

Bueno, el caso de hoy es el de Terry Hall. El cantante de The Specials -nacido en 1959 en Coventry, Inglaterra- dejaría su costado de Rude Boy para sacar a la luz su traje más glamoroso con los Fun Boy Three.

Desde la veta pop de los Fun Boy Three, el bueno de Terry, junto a Lynval Golding y Neville Staple -ex compañeros de The Specials- tendría su breve momento de gloria con el álbum
Waiting (1983), disco en donde figura el cover de The Go-Go´s, "Our lips are sealed".

La canción, en resumen, es casi un manifiesto contra los bocones, contra la gente que le gusta hablar por hablar. Ya desde la primer estrofa queda todo claro: "Can you hear them? / They talk about us / Telling Lies / Well, that's no surprise".

Fun Boy Three moriría poco tiempo después, más precisamente en 1984, justo cuando Terry Hall empezaba a abordar a The Colourfield, siempre siguiendo la senda de la New Wave de mediados de la década de 1980.

Hoy en día, giran los rumores de una posible vuelta de The Specials con Hall a la cabeza. Pero claro, esa es la historia más conocida, la que todos sabemos de memoria. Y como hemos visto, de vez en cuando, conviene revisar las bibliotecas, la internet o las bateas más escondidas en busca de antecedentes. Con Terry Hall, denlo por seguro: tendrán un caso más que jugoso.

martes, 6 de octubre de 2009

CROSSOVER. HOY: RYAN ADAMS VS TRAVELLING WILLBURYS

Abre octubre con una nueva sección en Escuchando Discos, Crossover. La idea es sencilla: encontrar esos puntos de fuga en donde dos artistas, a primera vista disímiles, pueden volverse tan cercanos como pan y manteca. Ese choque, sólo uno va a ganar. Veremos quién se alza con la victoria.

En el día de hoy, el partido lo juegan Ryan Adams, oriundo de Jacksonville, conocido por ser uno de los perdedores pop más vangloriados por la prensa especializada y por haber (re) construído la mejor versión encontrada de "Wonderwall" de Oasis. Justamente Noel, el mayor de los Hermanos Macana de Manchester, diría tiempo después que "Ryan Adams es el único que puede interpretar bien esta canción. Me encantaría poder hacer su versión, pero ante 60.000 fans de Oasis sería imposible". Pero no todo en la vida de Ryan fue una desventura eterna; si bien parece un pequeño hombrecito nerd -cualquier similitud con Rivers Cuomo es casualidad- el tipo anduvo de amoríos con chicas como Alanis Morisette, Winona Ryder o Beth Orton. Claro, siempre en la clave del pop más melanco y otoñal.

En la otra esquina, los Travelling Willburys. Por cierto, esta semana en el suplemento Espectáculos del diario argentino Clarín, apareció el buenazo de Jeff Lynne explicando algunos detalles de su relación con George Harrison antes y durante los Willburys, ese conglomerado de estrellas folkies y no tanto. Repasemos: Harrison, Lynne, Bob Dylan, Tom Petty y Roy Orbison. Algo más? Dos discos oficiales entre 1988 y 1990 (Travelling Willburys Vol. 1 y 3), otros tantas recopilaciones, grabaciones encontradas y la aparición de dos discos fuera de catálogo en el año 2007. Para los amantes del folk y el pop más liviano, sin aderezos, es una elección más que buena. A partir de allí, vamos para atrás -la ELO- o bien, para adelante -"Highway Companion", de Tom Petty-. En definitiva, estando juntos o separados, la magia siempre apareció.

Pero bien, veamos quién gana este encuentro reñidísimo. Primero, el simpático de Ryan, desde el perfecto "Love is Hell" del 2004. La canción se llama "Anybody wanna take me home" y la escuchamos en una interpretación llevada a cabo por él y su banda, The Cardinals, en The Historic Charleston Music Hall, año 2006.

Después, el clásico de los Willburys, que según Tom Petty "salió en el garage de la casa de Bob Dylan. La escribimos después de un asado". Esto es "Handle with care", canción que abría el Volumen 1 de la banda, lanzado en 1988.

Ganador: Si nos guiamos por nombres y experiencia, The Travelling Willburys se lleva las palmas. Pero "Anybody wanna take me home" es una canción perfecta y no hay con qué darle. Decisión dura, encuentro parejísimo. Desde acá, nos inclinamos por Adams, que aún se mantiene en vigencia con algunos discos más que aceptables. Además, "Handle with care" llegó al status de clásico, por lo que corre con cierta ventaja sobre Ryan, a quien le dimos una mano en esta batalla musical.

viernes, 18 de septiembre de 2009

BATEA YA! HOY: TRAVESTI - TRAVESTI (2009)

BATEA YA! es, sin más ni menos, una nueva sección en este blog que sirve como excusa para actualizar más rápido y no demorar tanto. Y además, para llevarlos a que gasten unos pocos morlacos en música que está buena.

En esta primera entrega les hacemos una recomendación de lujo, lo nuevo de Travesti, la banda de Fernando Floxon y Alejandro Torres.

De ellos no teníamos noticias desde aquél Feedback (2000) y parecía que perecían -valga el juego de palabras- hasta que aparecieron dos personas que cambiaron el rumbo de estos dos orondos músicos. Vayamos parte por parte: conseguimos el álbum este martes pasado en nuestra disquería amiga y no pudimos dejar de ver a la Moria Casán más diva de los últimos 5 años en la portada. Para quienes no sepan, lo de Travesti es casi un guiño a lo que hicieron tiempo atrás los Babasónicos, revalorando la imagen de Nélida Lobato; ellas son Vedettes, Divas -sí, con mayúsculas- y mujeres de armas tomar dentro y fuera del escenario. Toda una declaración de principios:



En segundo lugar, la sorpresa: "No estudies", canción de Ácido Camboyano, formación hardcore punk de la Argentina que está desde hace tiempo y sigue girando por ahí advirtiendo que no tiene sentido saber nada sobre José de San Martín.

En una entrevista brinda a la página http://www.rock.com.ar/, Floxon y Torres decían al respecto que "(...)No estudies es una canción muy vieja de un grupo punk de zona sur llamado Acido Camboyano, que existe desde la época de El Lado Salvaje y Los Corrosivos, aunque nunca tuvo un disco. La letra es de Maguila, Adrián Vásquez, que es como un Dee Dee Ramone al que le falta un dedo y tiene pinta de marine (...)".

¿De nada te servirá? no, totalmente equivocados. Los que piensan que Travesti volvía sin pena ni gloria erran de nuevo la visión; para dar una idea cabal de lo que es este nuevo trabajo, no viene mal tomar como imagen a los Victoria Mil encerrados en una lata bien oxidada. En otras palabras, Travesti es una banda de Pop electrónico que, con algunos destellos trash -las figuras de Floxon y Torres, Moria, la alusión a las siliconas de aceite de avión- convierte su música en una suerte de trance experimental. Sino, escuchen la canción que abre el disco, "El rumbo del brujo". De nuestra parte, sólo aplausos.

Billetera: de 25 a 27 pesos argentinos

Localización: Disquerías amigas, no Musimundo. En Capital Federal, más accesible.

Cerca de: Victoria Mil, Estupendo, Resonantes

http://www.megaupload.com/?d=O1HLXVV1

sábado, 25 de julio de 2009

FLOOR SHOW - BAXTER DURY (2005)

Uno de los secretos mejores guardados de la historia de la música se llama Baxter Dury. A ustedes les sonará muy pretenciosa esta afirmación, pero la realidad marca que Baxter -al igual que su padre Ian- mereció algo más en su brevísima carrera como artista.

Por el momento, nos deja como legado dos discos: el primero, Len Parrot´s Memorial Lift
, que pasó casi desapercibido y el segundo, Floor Show, que tendría que haber llegado un poco más lejos. De este último nos vamos a ocupar hoy en Escuchando Discos.

Vale aclarar que no sabemos con certeza los gustos sexuales de Baxter, pero -eso sí- conocemos parte de su historia. Nada más alejado de una película siniestra en donde hay algo de show y poco de floor, de suelos fijos: Ian Dury, padre de Baxter, se paseó por todo tipo de instituciones con el fin de que su hijo tuviera una educación adecuada. Nada de esto funcionó y el detonante fue que para 1986 -cuando Ian se fue a trabajar con Roman Polanski- la crianza del joven recayera en un tal Sulphate Stranger, ex – roadie de Led Zeppelin y compañero de andanzas del petiso Dury en su proyecto personal, los Blockheads.

La historia sigue con un Baxter de veinte años que con el correr del tiempo toca la puerta del sello Rough Trade para presentar su primer trabajo, con más éxito que fracaso. Y a pesar de perder a su padre en el año 2000, parecía que la cosa marchaba, que pronto tendría su momento único en la música. De hecho, se hizo amigo de gente como Richard Hawley -ex Pulp- y Geoff Barrow -de Portishead-. Pero desde 2005 no tenemos señal alguna de este muchacho.

Es justamente en ese año cuando aparece Floor Show. El título anuncia algo así como una especie de baile erótico, un entretenimiento que se da en los nite clubs. Ayuda mucho la tapa, una postal pictórica de una mujer desnuda delante de una pared construída con venecitas. Pensamos en relajación, ambientes en penumbras y algo de alcohol. En parte, estamos acertados.

Sin embargo, el álbum arranca con una canción festiva y hasta bailable -Francesca´s Party- que hace pensar en lo bien que dominó Baxter a sus fantasmas personales del pasado. La alegría dura poco: Cocaine Man es un lapidario llamado al hombre aquél de la Velvet Underground, casi con desgano. A esta altura la voz de Dury lo es todo; no necesitamos nada más. Los guiños al acento cockney y a los tonos graves de su padre se notan más que en cualquier otro track del disco, que continúa en la misma línea melanco-reflexiva con Lisa Said, Waiting for surprises y Young Gods.

Otro sello perceptible es el estilo alla Rough Trade en la batería y la leve distorsión que asoman en Sister Sister y Dirty Water, canción que cierra el disco y que tiene aires beatlescos -also comparable con Parachute de aquél buen disco de Sean Lennon, Friendly Fire-.

Después de todo, imposible no entender a Baxter como un accidente de esos que te no te cambian la vida, pero te dejan pensando si las cosas podrían haber sido de otro modo. Y en este tiempo de perdedores hermosos, el más hermoso tuvo que perder por goleada. Para Baxter, entonces, será cuestión de volver a participar o morir en el intento.

Para bajar "Floor Show", de 2005:

http://rapidshare.com/files/287527038/Baxter_Dury_-_Floor_Show.rar

sábado, 6 de junio de 2009

DÍA DE LOS MUERTOS - EL MATÓ A UN POLICÍA MOTORIZADO (2008)

Ellos afirman que entre sus influencias aparece gente de la talla de Robert Pollard y sus -¿incomprendidos?- Guided By Voices, Weezer y Embajada Boliviana, banda platense que podríamos decir que fundó el punk rock en la ciudad.

Ahora bien, ¿de qué va esto de El mató a un policía motorizado? Sin saber mucho, se puede afirmar tranquilamente que varias de sus canciones están atravesadas por algo que se llama movimiento. Si uno presta atención al colchón de sonidos que es la batería -que acelera por momentos y camina en otros- veremos que es este instrumento el que dicta el curso de "Chica Rutera", "Prenderte Fuego" y otros ¿clásicos? de la banda.

Además de la cadencia de aquellos ritmos, todo viene acompañado por una atmósfera pesadísima de guitarras y bajo que genera entornos desérticos a lo Mad Max o paisajes vietamitas característicos de NAM, Primer Pelotón. Ahí es cuando, en medio de tanta maraña, aparecen como detalles bien cromados los punteos de Niño Elefante, que recapacitan en esto de que si tanto ruido a veces es bueno.

Algunos podrán tildarlos de paladines del indie rock alla Sonic Youth, pero la realidad es que por esas pequeñísimas cuestiones y por sus letras minimalistas que dicen más que un ensayo de Eliseo Verón ("Chica Rutera/espero que vuelvas") hay algo más allá. Quizás, una vuelta de tuerca a lo que tipos como Thurston Moore y Stephen Malkmus intentaron mostrar en los adolescentes noventas.

Día de los muertos: historias que pueden llegar a pasar

Con todas las explicaciones a mano, nos encontramos entonces con su último trabajo, "Día de los muertos", un disco azul en todo sentido: tapas, letras apocalípticas y música para soundtracks de películas de George Romero.

El disco arranca con la épica "Noche de los muertos" que ya te adelanta el azul (¿?) paisaje del infierno: "En la ciudad/el infierno" dice la letra, como si eso fuera casi una resignación. Pasamos al track 2, "El día del huracán", canción en la que ya se nota un poco aquello de lo que hablaba, de cómo la batería marca el pulso y todo lo demás se restringe a eso.

Tal vez el momento más rápido y furioso llegue con "Mi próximo movimiento", que es la canción más movediza del disco, en plena crisis; "Voy a subir al techo a ver/a mirar el desastre", rezan las líricas que afirman que, en plena crisis, hay que ir a por las armas. Después de la cansina "Día de los muertos", llega un día nuevo con la romanticona "Rey del terror". Con todos los problemas consumados, nuestros héroes deciden abandonarlo todo y refugiarse. Y sí, algo de la historia de Sodoma y Gomorra hay...

Para el cierre, dos canciones que anuncian el final tan esperado. Por el momento, que ardan las llamas, mientras huímos por la carretera. Primero suena "El último sereno", que bien podría ser la consecuencia de una rara unión entre New Order -atiendan a las similitudes con Leave me alone de Power, Corruption and Lies (1983)- y Weezer. Y luego llega la campestre y fogonera "La celebración del fuego", que entre citas religiosas -"mi señor jesús", "el juicio final"- deja la gran enseñanza en esa sentencia final: "Y, otra vez/todo lo bueno se te fue".

"Día de los muertos" es eso, un disco apocalíptico, azul, que anuncia el final de los días. Pero también podría ser tranquilamente el día en que tu club salga campeón y las calles estén todas tomadas. Lo saben los El mató a un policía motorizado: en ese día en el que en la ciudad de La Plata salga campeón uno de los dos equipos, en ese día, nadie sabe con certeza que va a pasar.

No por nada la tapa del disco es azul y blanca...


Para bajar "Día de los muertos", de 2008:

http://www.mediafire.com/?ybw1d5g5ytz